miércoles, septiembre 16, 2009

PSIQUE -hablando a una pared- [capitulo trece]

13. Fuego.

Prendí un cigarrillo.
Quería sentir esa fabulosa tranquilidad.
Llenarme de nicotina y alquitrán.

Fue ahí cuando escuche su voz de nuevo
Luego de largas horas.

-No lo hagas.
Por que no habría de hacerlo?
Había muy pocos placeres de los cuales aún podía disfrutar.
Y lleve el cigarro a mi boca.

-No lo hagas.
Repitió casi como una suplica.
Y me arranco el cigarro.
Y lo apago en su palma.

Y pude ver cuanto le dolía.
El asqueroso fuego destruyendo su piel.
Cicatrizando mi idiotez.

Descubrí su dolor en la fuerza con la que cerro sus ojos
En esa lagrima que corrió por su mejilla.

Ahí fue cuando supe cuanto mal podía hacerle.
Cuan peligroso era para ella.
Y cuan tarde era para poder alejarme.

viernes, septiembre 04, 2009

#17

No sos una persona común.
No me imagino cruzarme con vos todos los días.

Sola.

No puedo enteder,
Como estando con vos estuve sola.
Estuve sola.
Solo sin vos.
Y con vos al lado mío.

No puedo enteder.
Como amaba tu presencia.
Como la amo.
Y estar con vos es estar sola.

Que me dejaste sin querer.
Y las heridas no van a sanar.
Porque fueron sin querer.
Y ni te diste cuenta.
Y me als hice yo sola.

Times were hard.

Los tiempos fueron difíciles.
Son difíciles.
Pero lo fueron más.
Y hasta incluso ahí, yo te amé.

Las calles, solitarias.
El viento frío.
Los árboles muertos.
Y ya no quedan flores.
Pero te sigo amando sin importar qué.

Hoy no estoy sola.
Y vos estás lejos.
Pero yo sigo sola y vos seguís vos.
Incluso así, yo te amé.
Y yo te amo, no importa qué.

No me olvido de vos, por más tiempo que pase.

miércoles, junio 11, 2008

Recuerdo.

Yo dije que no quería que me hablaran de vos.
Yo dije que escuchar tu nombre (aunque sea en la distancia) no me hacía bien.
Yo dije, re dije y repetí.
Pero tuvieron razón sus palabras, me hace mal pero me interesa, no lo quiero escuchar pero quiero saber de vos.

Yo advertí que no te había superado cuando me empezó a temblar la voz.
Y lo confirme cuando se me escaparan dos lágrimas (apenas dos del ojo izquierdo) que me bastaron para devolverle a mi boca el salado sabor de tu recuerdo.

Yo me reiteré una vez más que debería odiarte, que debería ser yo tu enemiga principal, pero decime vos, decime, como hago para aborrecerte, si te he amado como a nadie (o casi nadie) alguna vez.

Y no se si aún… no se.

Maldito seas, que ni con todo el dolor, toda la bronca y todas las razones, conseguís ser vos el peor invierno de mi vida.

María Sofía Borsini

miércoles, mayo 28, 2008

#16

Daría lo que fuera por abrazarte esta noche.
Sobre todo porque adonde veo los cuerpos van enlazados de a dos
Y me di cuenta que cuando hace frío te extraño mas.

Mará Sofía Borsini

lunes, abril 28, 2008

PSIQUE -hablando a una pared- [capitulo doce]

12. Libertad.

-Crees que alguna vez seremos libres?
Somos libres. (Ya conocerán ustedes mi concepto de libertad)
-Estoy hablando en serio, de verdadera magia, de autentica libertad.
No se porque motivo siempre que ella hablaba de libertad yo sentía miedo, miedo por ella, por nosotros o por sus extrañas reacciones.

-Supongo que serás libre cuando salgas de acá-le dije.
Y me parece que no le gustó nada que le haya dicho eso.
Aparte dos segundo mi cabeza para pensar, que quizás nunca salgamos de acá, ni ella ni yo, y luego aprecié que ella ya había notado eso, y lo había hecho mucho tiempo antes.

Creo que metí la pata otra vez, eso es algo que nunca debería haber dicho.
Sólo existían dos cosas que jamás debía hacer: gritarle y hablar de imposibles (es decir, de cosas realmente imposibles, como la posibilidad de que alguna vez en esta vida volvamos a ser físicamente libres)

Note también que se angustió mucho al recordar que no saldríamos, y que por ende, jamás gozaríamos de lo que para mí es esa falsa libertad, pero que para ella parecía ser mucho más que eso.

Ya van dos y no se cuantas me restan,
Pero involuntariamente estoy contribuyendo a su inevitable destrucción.

Es increíble como el amor puede desestabilizar al más estabilizado de los seres.
(O al más igualmente desestabilizado en este caso)


María Sofía Borsini

lunes, abril 21, 2008

PSIQUE -hablando a una pared- [capitulo once]

11. Ella.

Hubiera detenido el tiempo…
En el instante preciso, perfecto, mágico, divino e inolvidable en el que la vi llorar.

Se que ella no quería que la viera, pero la vi igual.
Vi como los ojos se le llenaron de lágrimas cuando le pedí que me hable de ella.

No se quien habrá sido ella antes de ser un ángel.
No se quien habrá sido ella antes de ser ella.
Antes de encontrarse con esa paz celestial que la describe tan bien.

No se quien habrá sido, y no me la imagino de otra forma.

No se si estuvo enamorada, no se si tenia amigos.
No se si hablaba mucho o poco.
No se que le gustaba comer cuando salía por ahí.

No se como se llevaba con sus padres.
Y no se si le dolerá no verlos.
Porque por alguna extraña razón, aquí nadie la visita.

No es que ese sea un dato importante, no.
A mi tampoco vienen a verme y no es la gran cosa.

Se puede vivir igual, al menos yo puedo hacerlo.
Pero no se si ella podrá.
No se si ella no sufre en lo más profundo.
No se si ella llorara por dentro siempre y sólo a veces su interior se inunda haciendo que se le escapen esos cristales de sal cuando mira hacia el costado,
O hacia abajo.

Y que cuando chocan con la luz de su mirada forman el arco iris más hermoso que jamás he visto..

Debe ser que muy de vez en cuando amanece frágil.
Pero yo creo, y rectifico con mis propias conclusiones,
Que ella es frágil siempre.
Pero se esconde.
Se esconde detrás de un vidrio polarizado, y se quiere mostrar fuerte.
No se porqué ni para qué.
Porque yo podría cuidarla,
Y no habría necesidad de que mintiera tanto.
No habría necesidad de que se mintiera a si misma.

No se porque están dudando de eso tampoco.
Ya les dije, muchísimas veces les dije, que estoy loco, pero eso no me impide ser humano.

Y por qué no podría cuidarla?
Por qué no podría curar sus heridas?
Arreglarle sus alas para que vuele de nuevo?
Quien podría oponerse?
Que obstáculos habría?

Todo lo que necesitamos es amor.
Y yo la amo.
Pero no puedo decírselo,
Porque es muy peligroso.


María Sofía Borsini